Biblioteca Bardaxí. Greuges
El linaje de los Bardaxí, originario de Benasque, es sin duda una constante histórica y un referente en toda la Ribagorza por ser cuna de nobles caballeros y ricoshombres de Aragón, como lo fue el jurista y lugarteniente real D. Pedro Antonio de Bardaxí, nacido en 1644 y dueño de la Casa Concas, en Eriste. A él y a sus sucesores debe este Archivo un extraordinario acopio de documentación ribagorzana, que abarca tres siglos de historia. Preservado de avatares, catalogado y puesto a disposición pública en esta Institución diocesana el valioso acervo patrimonial de esta familia lleva por nombre “Biblioteca Bardaxí”.
El documento elegido como muestra de este Legado es un “proceso de greuge”.
La figura del “greuge” es un preclaro exponente del peculiar espíritu jurídico que anima los Fueros Aragoneses. La denominación, que en sí significa “agravio”, hace referencia al derecho de presentar ante las Cortes de Aragón la exigencia de un juicio restitutorio en desagravio a un abuso del rey o de la corona sobre su reino o sobre sus vasallos. Provistas de sus juristas cada una de las partes, debían argumentar y dirimir las razones de su controversia ante el juez único de todas las causas llegadas a Cortes, que era el señor Justicia de Aragón.
En el singular proceso del greuge que mostramos (Biblioteca Bardaxi.- Noticias de Ribagorza T.1 nº8) el conde de Guimerá, Gaspar Galcerán de Castro, pide que se condene al rey Felipe IV a restituirle la posesión del Condado de Ribagorza “por tenersele ocupado su Magestad sin justo título”, ya que en el testamento del duque D. Martín, su legal posesor, dejó fundado un mayorazgo perpetuo de todos sus bienes y del condado con expresa prohibición de enajenar o permutar, por lo que el ajuste que hizo su hijo y sucesor, D. Fernando de Aragón, con el rey Felipe II, entregándoselo a cambio de unas encomiendas y dinero en censales, no era legal. Por esta disposición y por su línea sucesoria, D. Gaspar de Galcerán se considera titular del mayorazgo fundado por el duque don Martín de Gurrea y Aragón y del Condado de Ribagorza, y los reclama mediante escrito entregado al fiscal del reino el 21 de febrero de 1626 en las Cortes Generales del Reino de Aragón celebradas en Barbastro, con obligación de obtener respuesta antes de la conclusión de estas, o sea, antes del 24 de julio de ese año. El sumario está completo.
